Todas las personas tenemos un sueño. Algo que deseamos fervientemente. Que nos saca una sonrisa con sólo pensar en ello. Muchas veces, éstos vienen acompañados del fracaso. O de la derrota. Ésta se genera porque la ilusión que tenemos es casi una utopía. Es imposible de realizar. O de cumplir. Pero en mis cortos 19 años, considero que ante cualquier fantasía que tengamos, no debemos rendirnos.
¿A qué me refiero con esto? En la gran mayoría de los casos encontraremos piedras en nuestro camino. Pero éstas no deben ser una excusa para aflojar. Es decir, ante la adversidad debemos sobreponernos. Y ser más fuertes. La palabra “lucha” debe acompañarnos en todo nuestro proceso. Y debemos saber que nosotros somos los únicos que podemos cumplir nuestros sueños. Hay gente que podrá colaborar y ayudarnos. Pero nosotros somos quienes a la larga lograremos el objetivo.
En mi caso, luego de terminar el colegio, decidí estudiar una carrera que me apasiona. Que desde pequeño me interesó. La carrera de periodismo deportivo no es larga, ni tampoco extremadamente difícil. Las dificultades se generan después. Es una carrera con gran demanda para la escasa oferta laboral que existe en la actualidad. Muchos ya me lo advirtieron. Este problema me asustó pero no me derrotó. Y ante este escenario me planteé sólo un objetivo: terminar la carrera sin importar qué pueda ocurrir después.
Hoy en día disfruto de poder ir a la facultad. Del día a día. Es cansador, pero a la larga satisfactorio. Por sólo una razón: estudio lo que yo quiero. Y sé que por cada clase que presencio, estoy más cerca de convertirme en periodista deportivo.
No sé si todos pensarán parecido. Tampoco si estoy acertado en mis convicciones. Tal vez esté equivocado. Pero creo que ante un sueño jamás debemos dar las cosas por perdidas. Y que de nosotros mismos depende que se pueda cumplir.
Está bien, es discutible que ETER sea una facultad: en realidad es una escuela de periodismo.
ResponderEliminarEstá bien que use oraciones cortas pero no hace falta que exagere. A veces divide sin motivo una oración larga y la transforma en dos diferentes.